Review del Sprint 1
Ya hemos acabado el primer sprint de la empresa con un equipo bastante mermado por las vacaciones y el burn down chart no miente.

Tenemos un claro ejemplo de desastre de sprint. Han aparecido un montón de tareas que no habíamos tenido en cuenta, la estimación fue muy mala…. El mayor problema que nos encontramos fue que definimos historias de usuario realmente difusas y que perdimos muy fácilmente el norte divagando por cosas que no estaban planificadas. Además la definición de tareas no era mucho mejor así que mientras realizábamos tareas de una historia sin darnos cuenta íbamos acabando tareas de otra historia distinta (perdiendo el tiempo en el camino).
Lo que más me ha sorprendido es la manera en la que la gente se ha tomado esto. Un día apareció una pintada en la pizarra en la que se sustituyo “Burndown chart” por “Burden chart” (chiste muy bueno, por otra parte) y la sensación era de total fracaso. Lo siento, pero en mi opinión nada más lejos de la realidad. En mi opinión es un éxito redondo.
Cuando me empecé a poner pesado con esto de las metodologías ágiles lo hice por un motivo. Estábamos haciendo las cosas mal. Todo el mundo tenía la sensación de que algo fallaba pero no sabía el qué así que todo el mundo aceptó la idea y hubo bastante entusiasmo. El problema es que creo que se entendió de manera errónea. Scrum por si mismo apenas va a mejorar tu ritmo de trabajo. Scrum te va a sacar las verguenzas con más facilidad. Y es que ese era mi primer objetivo. Tener un indicador de cómo estábamos haciendo las cosas y algunas pistas sobre cómo solucionarlo. Después toca tomar datos sobre las medidas aplicadas para demostrar si han valido para algo o no. Y creo que el resultado salta a la vista. Anuncié que iba a ser un camino de dolor y nadie me creía. Luego pasa lo que pasa
Si el primer sprint hubiese ido fino, paradójicamente, me hubiese preocupado muchísimo. Y es que un método que se basa en la continua mejora en el que nada más empezar dice que todo va bien cuando todo el mundo piensa que las cosas no se hacen bien no me sirve para nada.
De todos modos esta excusa sólo sirve para el primer sprint
. Ahora toca retrospectiva y mejora. Y es que esa es la filosofía del agilismo.





