Estos días estoy leyendo con avidez “Linchpin” de Seth Godin (recomendación de Alberto Peña en su twitter) . Cuando lo termine seguramente escriba algo más pero de momento voy a poner negro sobre blanco una idea que me ha encantado del libro.
Hago una traducción un poco a mi gusto
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Resolver problemas interesantes
“Interesante” es la palabra clave. Responder a preguntas del tipo: “¿Cuando fue la guerra de 1821?” es una habilidad inútil en un mundo en el que Wikipedia siempre está disponible. Es mucho más útil ser capaz de contestar preguntas a las que Google no nos puede ayudar. Preguntas del tipo: “¿Qué es lo que debería hacer a continuación?”
Ayer, mientras volvía a casa en coche escuchaba un programa en el que se debatía sobre si internet nos ha hecho más listos o más tontos. Yo creo que ni lo uno ni lo otro. Ha hecho que nos tengamos que adaptar al nuevo medio. Ahora todos llevamos en nuestro bolsillo una enciclopedia preparada para ser accesible a cada instante así que memorizar ciertos datos resulta completamente inservible. En cambio ahora es más importante que nunca asimilar conceptos y ser creativos. Son dos habilidades que, en mi humilde opinión, creo que son básicas para avanzar cualquier tarea en el mundo que nos movemos.
Cuando adquirimos un nuevo conjunto de habilidades es importante adquirir nuevos conceptos con ella. Creo que es incluso más importante el concepto adquirido que la nueva habilidad en sí. Pongo como ejemplo cuando un programador aprende un nuevo lenguaje de programación. Si somos programadores de Java y aprendemos Scala tendemos a escribir código Scala igual que escribíamos Java solamente que con la nueva sintaxis. Eso, personalmente, creo que es absolutamente inútil. Cuando nos aporta algo es cuando empezamos a aplicar modelos de desarrollo que no eran posible en el lenguaje en el que trabajábamos antes. Cuando aprender ese nuevo lenguaje de programación sirve para ampliar nuestras miras hacia nuevos modelos (p.ej. programación funcional) que eran imposibles de aplicar con la herramienta anterior. Entonces es cuando nos metemos un nuevo concepto en el bolsillo y adquirimos la verdadera ganancia. Cuando salimos del lugar en el que nos movemos habitualmente y nos vamos a una zona inexplorada para nosotros.
La creatividad es después muy importante. Con ella podemos coger los nuevos conceptos abstractos que hemos adquirido y convertirlos en algo real y que resuelva un problema concreto. Nos convertimos cada vez más en gente que resuelve problemas. No estamos para cuando todo funciona sino para cuando algo falla. Además normalmente no hay una sola vía para resolver el problema y tenemos que encontrar la mejor cuando ni siquiera el concepto de mejor está claro. Tenemos un problema si nuestro trabajo lo puede desempeñar una máquina porque, no lo dudes, tarde o temprano lo hará. Es una carrera contra el tiempo entre tú y la tecnología hasta tu jubilación (si es que la llegas a tener en algún momento).
Si juntamos ambas cosas creo que tenemos una persona resolutiva y es la habilidad que tenemos que alcanzar de verdad. Me parece muy revelador un concepto que trata el libro y es que todo esto no son cualidades innatas sino habilidades que adquirimos. Si somos conscientes todos podemos ser un poco más resolutivos.